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Aunque las sectas no forman parte de las religiones divinamente ordenadas, suelen tener la fuerza necesaria para crecer y ocupar un espacio de mediana importancia, y en varias ocasiones algunas de ellas alcanzan una enorme presencia social, como sucede con el caso del crecimiento de los grupos evangélicos en los países centroamericanos.
En Perú, hace poco más de una década, se dio inicio a un movimiento Cristiano - Judío por parte de un estudiante de Teología Adventista, quien separándose de esa Iglesia, formó un grupo a su medida que sería con el tiempo conocido como '' Movimiento Israelita del Nuevo Pacto Universal''. Su fundador, el Sr. Atacusi, pasó de ser un modesto predicador a auto proclamarse "El Anciano de los Días", lo que para los entendidos en lenguaje bíblico, significa que se proclamaba como Dios mismo. ¿Cómo logró tan curiosa hazaña? Juntando dos cosas, la fuerza de lo nuevo, o sea la curiosidad que trae consigo todo aquello que promete cosas, y el indigenismo, que representa un sentimiento represado por siglos por parte de una población nativa que desea ocupar un espacio propio en la historia, en lugar de resignarse a seguir ocupando una posición relegada.
El indigenismo, que también ha sido explotado por políticos inescrupulosos, obteniendo con ello réditos importantes, es la fuerza vital que permite que predicadores den inicio a movimientos religiosos sin más bases que la confusión y las cosas explicadas a medias. ¡Resulta increíble que con esas bases se puedan construir castillos de arena de enormes dimensiones!
Pero, ¿es este fenómeno propiedad de los indígenas? Me temo que no. En Estados Unidos, una nación desarrollada, el Islam está creciendo rápidamente y transformando a ciudadanos más o menos normales en súbditos de una clase jerárquica donde la obediencia es vertical, de arriba hacia abajo y sin discusión, y donde la mujer por voluntad propia, contra lo cual no hay solución posible, se somete al hombre completamente, reconociendo su inferioridad de género.
El Islam usa de manera inteligente las emociones para crecer a pasos acelerados en este país. A la mayoría de sus seguidores, negros de raza y descendientes de los esclavos traídos del África, se le enseña que sus orígenes no están en occidente y que su lealtad es hacia las tierras de sus antepasados, africanos por origen y musulmanes por herencia divina. ¿Quién no podría sentirse atraído por este mensaje que juega con las emociones y las usa para sus fines? El racismo contra la gente de color que fue muy fuerte hasta hace poco tiempo, ha dejado su huella en el corazón de tanta gente, lo que no es fácil olvidar, de modo que una invitación a formar una nueva nación de gente libre, y además superior al blanco, les resulta tentadora. El Islam en Estados Unidos sabe esto y lo utiliza a su favor, no se trata solamente del crecimiento de una Fe en un país, se trata de reivindicaciones históricas que están siendo cobradas y solo Dios sabe a dónde irá a parar todo esto.
El mundo seguirá su marcha, sólo podemos ver y trabajar en lo nuestro. |